INTEGRADOS-NO KAOS

jueves, 14 de junio de 2012

John Kaminski - Cómo Nació el Dios Todopoderoso

    El artículo número 10 de la serie titulada What's That Ticking Sound? del sitio johnkaminski.info es el que hemos traducido en esta ocasión. Se refiere en el claro estilo del señor Kaminski al asunto del faraón Akenatón que habría sido, como toda la evidencia histórica lo señala, el más conocido impulsor del concepto del monoteísmo. Pero es menos conocida la asociación que ya había hecho el señor Velikovsky en 1960 de este faraón con un clásico personaje del género de la tragedia entre los antiguos griegos.



 
Cómo Nació el Dios Todopoderoso.
El Faraón Akenatón Inventó la Idea.
Sepa Por Qué Su Pueblo lo Destruyó.

por John Kaminski
2 de Enero de 2011 



     Una encantadora dama llamada Savitri Devi escribió una serie de dulces libros sobre quien ella pensaba que era el más grande hombre que el mundo había visto alguna vez: Akenatón, el llamado faraón hereje del antiguo Egipto, que introdujo el concepto del monoteísmo en el mundo. Pero Akenatón dejó a su Imperio desmoronarse y morir, y desapareció en el polvo con sólo este imborrable logro conceptual para mantener vivo su nombre durante tres mil años: la invención del único Dios sobre todo.

     El hombre que inventó la psicología, Sigmund Freud, pensaba tan altamente de Akenatón, que realizó sus mejores intentos para atribuír la religión hebrea a los preceptos de este extraño faraón, especulando capítulo tras capítulo acerca de cómo Moisés podría haberse interconectado con la idea de Akenatón de que el Sol era la fuente de todo y de que todos aquellos otros dioses simplemente no eran de la misma magnitud que todo lo abarca. Pero en su último libro, Moisés y el Monoteísmo (1939), Freud no pudo hacer la conexión de forma convincente, y quedó como conjetura porque la Egiptología no estaba suficientemente avanzada en su tiempo; más encima, él no vivió lo suficiente para aprender que el Antiguo Testamento era una torpe ficción de escritores tratando de fabricar una tradición a partir de ideas robadas de otras culturas.

     Hoy tenemos al egiptólogo de la Universidad de Princeton Donald B. Redford (2002) vaporizando la idea de que algo en el Antiguo Testamento fuera alguna vez un hecho histórico exacto, estableciendo que el Éxodo era en realidad una versión distorsionada de la expulsión de los invasores hicsos, y que los acontecimientos representados en el AT realmente ocurrieron siglos después de lo que todos creen. Así, el intento de Freud de ligar a Akenatón con Moisés falló no sólo con respecto al tiempo sino por la intención, por cuanto Atón, el dios de Akenatón, era un pacifista dador del regalo de la vida sobre la Humanidad, mientras que el dictatorial Yahweh de Moisés —o Jahvé, como Freud lo llamaba— era un violento dios volcánico más interesado en asustar a su rebaño para lograr su sumisión que en amarlo —o digamos, más interesado en los beneficios que en la promesa.

     Pero justo cuando pensábamos que habíamos descifrado todo, de la estantería surge un viejo libro, una inquietante obra maestra, "Edipo y Akenatón" (1960) de Immanuel Velikovsky, y de pronto tenemos una concordancia repentina e inquietante... que el inventor de un sistema religioso que ha capturado la mayor parte del mundo conocido... resulta haber sido un monstruo deforme que se ganó el odio de su propia gente por violar el tabú más viejo del mundo. Y fue un odio, después de que Akenatón había sido destronado con indignación, que buscó borrar su nombre de la Historia para siempre, lo que explica por qué la mayor parte de sus monumentos ya no existen.

     Pero de alguna manera, como el viento del tiempo hace volar nubes de polvo sobre los relatos decisivos de la Historia, la parte de Akenatón que viajó tres milenios en el futuro —seguramente la más duradera idea inalterada en la Historia— fue su frecuentemente repetida insistencia en que el Sol era el Único Dios Verdadero que nos envuelve en su vida dadora de rayos. Éste fue el mismísimo origen del monoteísmo; en este punto, todos los expertos están de acuerdo. La romántica escritora Savitri Devi llevó el mensaje amante de la paz de dicho faraón a extremos rapsódicos en una misiva titulada "El Mensaje Eterno de Akenatón: Una Religión Científica de 3.300 Años", donde ella escribió:

     «El rasgo principal del carácter de Akenatón es la veracidad intransigente, la sinceridad perfecta, aliada al raro coraje para adherirse a lo que él consideraba justo, aún a costa del más alto de los intereses. Se ha dicho que, a sus ojos, "lo que es, estaba correcto", y nada podría ser mejor dicho, a condición de que comprendamos el sentido pleno de la frase. "Lo que es", aquí significa lo que es verdadero, en el sentido religioso de que no depende de caprichos o intereses de los hombres, lo que es coherente con el orden eterno del Universo, con las leyes de la vida que son las leyes de Dios. Y la ley de Dios, según la enseñanza de Akenatón, es el amor».

     «Por lo que sabemos de ello por las hermosas reliquias... y por las inscripciones, la vida privada de Akenatón, incluso juzgada desde el punto de vista de la más pura moralidad, era intachable. No era la vida de un asceta, consciente del poder del pecado en medio de su renuncia a ello, sino la vida de un hombre que por naturaleza parece no haber tenido ninguna tendencia al exceso o la perversión, y, al mismo tiempo, ningún prejuicio contra los placeres inocentes de la vida».


     Así hablaban las percepciones de una creyente verdadera, una promotora elocuente de la santidad, que aprovechó un fragmento de la Historia y lo convirtió en un hermoso ramillete. En nuestra felicidad, a menudo olvidamos que la visión del creyente verdadero, aunque pueda ser magnífica, siempre es sólo la barnizada capa final sobre un pastel que inevitablemente tiene un sabor completamente diferente.

     El interés de Freud por Akenatón tenía un foco similar: vincular el concepto de monoteísmo a este elocuente faraón para así proporcionar algún fragmento de legitimidad histórica a una religión judía que por otra parte no tenía ninguna. Pero la tradición judía del Éxodo se ha demostrado haber sido imposible. Ninguna evidencia arqueológica ha sido encontrada alguna vez sobre aquel suceso o del antiguo Israel en el siglo X a.C. o antes, porque no existió, aunque el Antiguo Testamento muy claramente insista en que sí. Y la historia de Manetón (siglo III a.C.) sobre los tiránicos Reyes Pastores que se hicieron con el control de Egipto durante cuatro generaciones cuenta una historia muy diferente sobre la plaga y la guerra que los hicsos (más tarde los fenicios y todavía más tarde los judíos) llevaron a su país antes de que ellos fueran expulsados. "Los leprosos" los llamó Manetón, aunque pudo haber sido sólo porque las ideas de ellos eran radicalmente diferentes de los nativos egipcios. Es de las figuras familiares del Antiguo Testamento de las que Manetón realmente está hablando.

     En "Moisés y el Monoteísmo" Freud casi confiesa que no había ninguna conexión directa entre el Moisés del Éxodo y lo que los judíos más tarde vinieron a llamar su religión mosaica, notando que hubo lagunas de varios siglos de duración desde que los hebreos adoraban a dioses regionales hasta que la leyenda de Moisés fue resucitada en un tiempo posterior, en una tentativa de dar a una religión judía monoteísta su aparente credibilidad.

     Un científico calificado más bien que un proselitista de su propia disciplina científica como Freud, el profesor Redford desarrolló un interesante planteamiento en su voluminoso dominio de la literatura antigua, implicando que Akenatón era una figura demostrable en la Historia, mientras que el caso para Moisés no es tan sólido. Él escribe:

     «Es difícil en el estado actual de nuestro conocimiento llegar a alguna decisión en este asunto. Uno no puede librarse de la desilusión que acompaña a la comprensión de que nuestro larguísimo y detallado relato de Moisés, en todos sus roles, es tardío (en la Historia)... y que, aunque la figura de este líder carismático bien pudiera haber sido el foco de una leyenda mucho más temprana, para nosotros esta etapa previa en la formulación de la tradición es letra muerta. Además, uno no puede sino percibir en la tradición mosaica entera, como la tenemos ahora, un elemento impregnantemente informativo, que no produce nada sino efecto... Todo esto puede ser muy divertido, pero es artificio literario, no historia. El autor interpreta secundariamente sobre una tradición mosaica primaria que él no permite que nosotros veamos. La gran mayoría de los "hechos" que él ahora nos da sobre Moisés es demostrativamente tardía y sin valor en la tarea de descubrir la base histórica para el antiguo "héroe"».


     En otras palabras, Redford concluye que el mismo carácter histórico de Moisés fue un subterfugio ficticio creado cientos de años después de que él supuestamente existió y separó el Mar Rojo, posibilitando a sus oprimidos parientes huír de la ira del malvado faraón.

     Redford sigue contando la versión egipcia de la historia narrada en el libro bíblico conocido como Éxodo, la del Aegypticus de Manetón, escrito en el siglo III a.C.

     «El uso de los términos griegos "leprosos" y "sucios" sugiere un peyorativo en el original egipcio (o demótico), lo que en la propaganda faraónica estaba por regla general ligado a elementos antisociales indeseables, nativos o extranjeros. En el caso presente parece claro que los devotos del culto al Sol de Akenatón son la realidad histórica subyacente de los "leprosos", y esto es confirmado por la naturaleza iconoclasta de la legislación de los leprosos y por la cifra de trece años para la ocupación, que corresponde al período de la ocupación de Amarna» (la ciudadela de Akenatón, construída para él y su dios).

     Atón, representado por un disco solar, era el único dios verdadero, repitió Akenatón durante toda su aparentemente breve vida. Su decisión de desmantelar el sistema religioso existente en Egipto en un momento en que "Tebas la de cien puertas" era la ciudad más grande y más brillante en el mundo, huelga decirlo, le creó algunos enemigos. Estos enemigos restauraron el viejo sistema de muchos dioses después de que ellos desalojaron y deshonraron a Akenatón.

     Cuando niño, probablemente debido a su extraño aspecto físico, Akenatón fue enviado lejos a vivir a Mitanni, una región en el Éufrates superior, en lo que es ahora el noroeste de Iraq. Su padre, Amenhotep II, había proseguido la expansión del Imperio egipcio a sus máximos alcances antes de que él muriera. Una advertencia de los adivinos del faraón había hecho que el joven Akenatón fuera enviado lejos, y tras su retorno, llevó a efecto la venganza que lo había consumido toda su vida. Su decisión fue asfixiar la tierra con el amor y convertirse en un pacifista, aparentemente, lo que explica por qué Egipto perdió todos sus territorios extranjeros.

     La pregunta fatídica permanece para toda la eternidad: ¿Por qué, si Akenatón inventó un sistema religioso tan grande y fue llamado por el gran egiptólogo James Henry Breasted "el primer individuo en la historia humana", fue destruído por su propio pueblo y su memoria desfigurada para siempre?.

     La respuesta fue encontrada en la literatura clásica de la Grecia antigua por uno de los grandes eruditos de todos los siglos, Immanuel Velikovsky, una intelectual superestrella de mediados del siglo XX, que es mucho mejor conocido por cambiar la manera en que la ciencia ve la historia de nuestro propio Sistema Solar mediante sus innovadores y sacudidores libros "Mundos en Colisión" (Worlds in Collision), "Épocas en el Caos" (Ages in Chaos) y "La Humanidad en Amnesia" (Mankind in Amnesia).

     Antiguo colega tanto de Freud como de Einstein, Velikovsky casi invariablemente sorprendió al mundo científico con sus declaraciones radicales sobre prácticamente todo y debido a su estupenda erudición, regularmente resultando estar correcta. A partir de sus primeros días de leer a los famosos dramaturgos griegos, Velikovsky fue golpeado por el hecho de que casi todos ellos escribieron obras sobre Edipo, el desdichado rey que inadvertidamente mató a su padre, sin saberlo se casó con su madre, y cuando estos hechos fueron hechos públicos, comenzó una odisea de agonía incomparable en la literatura occidental.

     Esta frecuencia de leer dichas obras condujo a Velikovsky a creer que todas ellas estaban describiendo un acontecimiento histórico genuino, y su posterior investigación desenterró un alud de hechos concordantes.

     Un vidente ciego advierte al rey que su hijo es un peligro para él y debe ser muerto o enviado lejos. Los padres cariñosos lo envían lejos. En la tragedia griega más famosa de Sófocles, muchos años más tarde un ahora crecido Edipo encuentra a su padre en el camino, y, no sabiendo quién es, discute con él y lo mata. Acto seguido, se apodera del reino de su padre, se casa con la viuda de éste y logra que ella engendre muchos hijos antes de que él se entere del terrible secreto y de sus consecuencias.

     En las orillas del Nilo, siglos antes, las cosas fueron ligeramente diferentes. Akenatón nació como un hijo del rey, pero deforme, con enormes muslos y una cabeza con forma de balón. Un vidente ciego le dice a su padre que él es un peligro, y es enviado a un país extranjero, para nunca ser mencionado otra vez. Cuando su padre muere, Akenatón es convocado para ser el nuevo faraón.

     Akenatón construye una nueva ciudad, ahora conocida como Tell-el-Amarna (su nombre arqueológico), tiene unas hermosas hijas de su hermosa esposa Nefertiti, y parece pasear mucho desnudo, a juzgar por las pinturas de él en varios murales. Todo el tiempo, el verdadero poder que dirige Egipto fue su madre, la reina Tiy, viuda de Amenhotep II, que ordenó el regreso de su hijo del exilio y permaneció con él por el resto de sus días.

     Akenatón desmantela la religión existente de Egipto, enfadando a muchos sacerdotes y nobles poderosos. Peor aún, Akenatón ignora todos sus compromisos extranjeros, y abandona a sus aliados. El Imperio comienza a deshacerse.

     En algún sitio a lo largo del camino, Akenatón se deshace de su bella esposa Nefertiti. Nunca más se tienen noticias de ella. Entonces viene el golpe de gracia, seguido del veredicto eterno de la Historia.

      Akenatón engendra un niño en su madre, y posteriormente intenta deslegitimar a sus otros hijos a favor del favorito recién nacido.

     Conjeturo —y Velikovsky lo hizo también— que éste fue el tiempo en que la élite egipcia se rebeló y le consiguió el infierno y lo sacó de allí por hacer un espectáculo tan pervertido de él mismo. El Imperio egipcio sobrevivió durante un tiempo, pero nunca recuperó la antigua vitalidad que lo había guiado durante dos mil años y que alcanzó a tener hace tres mil años.

     Así que aquí tenemos el giro de la Historia: una idea de una de las mentes más enajenadas que alguna vez haya caminado por el planeta ha durado tres mil años y hoy domina la mayor parte de los aspectos de nuestras vidas, si usted se suscribe a la noción de que lo que creemos es lo que realmente hacemos, y de que la mayor parte de las personas al menos dice que cree en el dios único, y trata de adherirse a los principios de lo que la gente que afirma ser su representante nos transmite, ¿verdad?.

     Así que ahora es el tiempo, con la perspectiva de todos aquellos siglos, de preguntar dónde esta creencia en el dios único nos ha llevado.

     En los tiempos a los que nos hemos referido, los dioses eran como las nacionalidades: cada país tenía uno diferente. Pero como Velikovsky informa, Zeus, Júpiter, Marduk, Baal y Shiva eran todos esencialmente el mismo dios, sólo que en lenguajes diferentes. Sólo un pueblo no tuvo una obvia conexión con su dios, y fueron los fenicios, los consumados comerciantes que permanecen mayormente invisibles en los libros de Historia, pero que nos dieron nuestro alfabeto y que en 300 a.C. recorrían una ruta del estaño desde Egipto a Inglaterra, entre otras cosas.

     El concepto del dios único realmente nunca tuvo más éxito que el concepto del dios local hasta que el cristianismo vino y envió sus franquicias por todo el mundo. Para entonces todos habían olvidado que la idea original había emanado de un denigrado faraón renegado que cambió el curso de la Historia.

     Y el muy respetado profesor Redford sacó una aguda conclusión tras sus esfuerzos para investigar el Éxodo, Moisés y otros asuntos relacionados:

     «Una ironía final yace en el curioso uso en que la narrativa del Éxodo es usada en la religión moderna, como un cuento simbólico de la liberación desde la tiranía. Una lectura honesta del relato del Éxodo y del libro de Números no puede menos que revelar que la tiranía de la cual Israel fue liberado, a saber, la del faraón, era suave en efecto en comparación con la tiranía de Yahweh a la cual ellos iban a someterse. Como una historia de liberación, el Éxodo es desagradable en grado sumo —prefiero con mucho la narración sobre Leonidas y sus trescientos espartanos en las Termópilas—, y en una época en que los hombres pensantes están preparados para formar su prejuicio sobre la base de un precedente de 3.000 años de antigüedad, aquél (la historia del Éxodo) es muy peligroso».–

John Kaminski - El Egrégor



    El 21 de Julio de 2008 se publicó en newsfromthewest.blogspot.com el siguiente artículo como siendo uno de los más representativos del señor Kaminski, que no lo hemos ubicado en otros sitios y no sabemos cuándo fue escrito. La palabra que hemos transliterado como "egrégor" deriva del plural griego "egrégoroi" que significa "vigilantes" y se usó en la Antigüedad en el contexto bíblico (p. ej. en el Libro de Enoc). Modernamente fue el francés Victor Hugo quien usó dicha palabra, pero sin definirla. Un escritor francés del siglo XIX de temas ocultistas que se hacía llamar Eliphas Lévi los definió como los padres de los nephilim (gigantes) bíblicos, seres terribles que nos aplastan sin piedad porque no están conscientes de la existencia humana. Pero el concepto del egrégor como una "forma de pensar grupal" fue desarrollado por la Orden hermética inglesa Golden Dawn y los rosacruces. Vendría a ser un concepto ocultista que implicaría una "forma de pensamiento", la que a su vez es una manifestación de energía mental que ejerce influencia (como la de un mantra), lo que lleva a la cuestión del poder que tienen los pensamientos. Un "egrégor", de acuerdo al uso que hace Kaminski, tiene más que ver con una mente colectiva, una entidad psíquica con una relativa autonomía, conformada por los pensamientos de un grupo de personas y sobre quienes a su vez influiría. Papá Noel, el Tío Sam y tantos otros menos inocentes se han constituído en "egrégores" (o vampiros psíquicos, como acaso diría Serrano). Y hay que hacer notar que la prosa de Kaminski siempre roza el lenguaje poético.



El  Egrégor
por John Kaminski





     "Una idea clara de la naturaleza del Egrégor mágico, o forma grupal, debería ser contruída en la mente a fin de que el aspirante pueda entender qué parte él juega en el esquema complejo entero, y pueda así saber cuán estrechamente él es guiado y ayudado en su trabajo elegido"
     (Eliphas Lévi, Le Grand Arcane, 1868, capítulo 10, "El Magnetismo del Mal", págs. 127-136).


     Lentamente, con el paso del tiempo, en cada una de nuestras vidas nuestro cuadro del mundo se hace más claro. Toda una vida de lecciones se funde en la fotografía de un menú que esencialmente llega a ser nuestro sistema operativo principal. Es lo que creemos.

     Los judíos tienen razón, usted sabe. No hay ningún Dios. Él es una invención. Y los judíos deberían saber. Ellos lo inventaron. En Egipto, una consolidación ritual del pensamiento, en efecto, que realmente corta nuestra comunicación con la Naturaleza. Los judíos siguen inventando a Dios cada día, de muchas maneras, mediante el darle a usted todas las cosas que usted siempre quiso. Ellos han creado, literal y tangiblemente, el dios que usted adora. Ésta es la prisión de Dios en la cual somos todos envenenados.

      Ya que toda la historia humana ha sido registrada por manos y mentes humanas, ¿cómo podría cada fragmento de información ser otra cosa que una construcción humana?. Es lógicamente imposible. Ningún gran ser se ha comunicado jamás con ningún profeta. Ningún santo jamás ha sido guiado por ninguna información extra-humana. Ningún Papa jamás ha hablado con una aprobación dada por algún ser divino. Éstas son todas metáforas para algo más. Llame a todo esto solamente buenos deseos. Todo es parte de la imaginación humana. Las alucinaciones reproducidas en la realidad. Una metáfora construída para anestesiar vuestro temor a la muerte. Después de todo, la imaginación humana no tiene límites. ¿Por qué no inventaríamos una segurísima manera para no preocuparnos de la muerte?. De esa manera nunca tendríamos que pensar en lo que ésta realmente significa y cómo socava cada acción que emprendemos.

     Podemos encontrar un camino hacia el futuro que sea feliz en vez del modo capitalistamente predador que es ahora. Pero tenemos que ser realistas y admitir que moriremos, en vez de seguir insistiendo en que tenemos un plan infalible para la vida eterna. Aquel deliberado acto de la volición nos impide percibir exactamente nuestros propios sistemas de creencias. Voluntariamente nos engañamos con historias que sabemos que probablemente no pueden ser verdaderas, y demasiado a menudo terminamos en un lugar al que no tuvimos la intención de ir. Se han dicho demasiadas mentiras como para confiar en las reputaciones de partidarios apologistas.

    Pero esto no es lo peor de ello. Las mentiras que hemos creado para nosotros mismos como la verdad se están manifestando ahora, en plena floración, en nuestra propia realidad. Las mentiras que nos hemos contado a nosotros mismos sobre la muerte están siendo de alguna manera recreadas en el mundo real, y la patológica muerte de masas es el resultado.

     ¿A quién matamos cuando todas aquellas almas brillantes que yacen ultrajadas en el polvo de un cráter hecho por una bomba iraquí mueren?. ¿Cuánto de nosotros mismos muere también?. ¿Y qué persona de sombra oscura, encerrada en oscuros rituales semiconscientes, no mira para otro lado en demasiadas ocasiones en su vida para ver al menos una vez los eternos focos que brillan en el río de amor que orienta nuestra esperanza?.

     La historia humana es sólo un sueño realizado. Hemos creado maniobras para obtener dinero fácil tan a menudo y tan oportunamente como nos ha sido posible. La práctica de la usura se ha catapultado hasta la cumbre de la estructura de la ideación humana. Gobierna lo que hacemos, en todos las instancias. Por consiguiente, la superficie de la Tierra ha sido casi aniquilada por sus lucrativos esquemas.

     Este pensamiento predominante le presta oídos a los remanentes de un tiempo salvaje donde la fuerza fue finalmente codificada en la ley, o en acuerdos de negocios. Los hombres que hicieron las reglas entonces, aún tienen el dinero ahora, y lo están usando como un martillo con el cual dan forma de esclavos ideológicos a las masas, siervos semiconscientes que consumen la heroína hipnótica de la Fox y fingen razones verdaderas para cosas que ya no existen, si es que alguna vez existieron.

     Esta temática ha sido totalmente eliminada de las escuelas estadounidenses, y sólo una presencia cada vez más pequeña de espíritus críticos en Internet ha sido capaz de penetrar sólo la piel de la conciencia pública, pero no ha llegado hasta el músculo. ¿Por qué?: El dinero es demasiado importante.

     Así, ¿cómo exactamente se derrumbaron aquellas Torres Gemelas?.

     O, ¿quién fue esa anarquista judía llamada Emma Goldman que proporcionó la pistola que mató al Presidente McKinley en 1900, pavimentando el camino para el primer presidente estadounidense abiertamente judío, Theodore Roosevelt?. Usted recuerda: "Hable suavemente y lleve un gran garrote". La Primera Guerra Mundial no tardó mucho en llegar después de que él asumió.

     ¿Está usted escuchando?. ¿Puede usted oír el grito?. Desvaneciéndose suavemente en una tranquila cinta continua de Wall Street, propagando en adelante el cáncer comercial que se ha apoderado de vuestro cuerpo entero. Los gritos son los ecos de vuestros lugares más sagrados, cómplices en la carnicería que vemos en todas partes, y familiarizados con el mismo plan que nos arrastra a todos rápidamente a nuestras tumbas. Ellos extraen una ganancia de vuestro asesinato, usted sabe.

     Pero usted tiene su sistema de creencias. Lo mantiene a usted seguro. Si es realmente verdadero, es una cuestión de cuán buenos fueron sus profesores, y si ellos resumieron acertadamente la situación en la que nos encontramos.

     Las mismas cosas en las cuales colocamos nuestra creencia son parte del mismo animal traicionero semiconsciente que nos hace daño y que verdaderamente participa en el pillaje predador de almas humanas con el fin de obtener ganancias. Un extraordinario sistema de creencia, ¿eh?. Bien, resulta ser el vuestro. Después de todo, tenemos que estar fuera de peligro, y éste es el producto que hemos decidido comprar.

     La creación de esta idea ha llegado a ser la fuerza más poderosa en la historia humana porque lo que creemos es lo que hacemos.

     La creencia en el dios todopoderoso que todo lo abarca, en último término lo obliga a usted a cometer actos criminales para defender su marca particular de dogma.

     Y aún, en la oscuridad, cerca de los últimos momentos de la vida, es el lugar hacia el cual seguramente gravitamos, con su promesa de seguridad eterna.

     El problema que esta filosofía pretendió solucionar —y solucionó realmente, de un modo patológico limitado— es el mismo paradigma de la compulsión autodestructiva colectiva de nuestra sociedad.

     El asesinato ritual, pienso, es la forma más simpática de ponerlo. La santificación de la eliminación de gran parte de la Humanidad para la salud del rebaño. ¿No es una frase agradable?. ¿Y si es usted?. ¿En qué clase de país vive usted?. ¿Y es absolutamente un país?.

     En un mundo que va a destruírse a sí mismo, llamar a este tema simplemente como "la manera en que las cosas son", es un pensamiento inútil. No tenemos ninguna otra opción sino cambiar el modo en que las cosas son, si esperamos sobrevivir.

     Todas las religiones del mundo son así nulas y sin valor. Excepto quizás por la diosa egipcia Ma'at, y su Pluma de la Verdad.

     Las religiones intentan mitigar una herida que no puede ser curada, excepto con una mentira. Esta herida no se suponía que debía ser curada. Es la condición de nuestra existencia.

     Es un asunto de enfrentarse con nuestro propio terror interno. Y la regla es... nunca temer lo que usted no puede evitar.

     Comprender completamente vuestras propias circunstancias ciertamente le ayuda a usted a entender las limitaciones de otros. Ellas son las mismas que las vuestras propias.

     Usted no puede exterminar lo aberrante. Ese tipo de cosas es la misma alma de nuestra especie, la libreta de calificaciones, si usted prefiere, de nuestra existencia. Aquello nos recuerda constantemente lo que estuvo mal.

     Pero estamos siendo moldeados en forma de robots, ya no permitiéndosenos ver lo que las verdaderas alegrías de la vida realmente son, o, en realidad, quién es la gente verdadera.

     Corrompidos en una singularidad tecnológica que considera la fe, la esperanza y la caridad como meros artículos de consumo para poner en venta en Wal-mart.

     Dejamos a toda aquella gente morir, de modo que nosotros podamos seguir nuestro camino sin fin hacia la paranoia capitalista y gastar nuestras vidas trabajando para pagar nuestro alquiler. El proceso nos da el cáncer que está destruyendo el planeta. Nadie habla de ello. De hecho, muchos creen que el Presidente George W. Bush realmente se comunica con Dios. Eso bien puede ser verdad, considerando lo que Dios Omnipotente está registrado que dijo.

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     "Si el sirviente obtiene suficiente poder, puede llegar a convertirse en un egrégor, independiente de la voluntad de su creador"
     (Eliphas Lévi, op. cit.).


     ¿Qué es un egrégor?. Es la entidad psíquica y astral de un grupo. Todos los miembros de un grupo, una familia, un club, un partido político, una religión o incluso un país, están psíquicamente incluídos en el egrégor de la organización a la cual pertenecen. Por supuesto, cada uno de nosotros pertenece a varios egrégores a la vez.

     Un egrégor realmente crece mediante la obtención de apoyo de los miembros que lo constituyen, quienes, por su parte, con sus acciones repetidas lo vivifican, de alguna manera ayudándolo a mantener su poder. Para un principiante, aquí es donde yace el peligro, tanto más debido a la tendencia humana a buscar protección, el precio de la cual es a menudo una pérdida de libertad.
[http://www.servantsofthelight.org/knowledge/butler_egregore.html]

     Puede ser mejor definido como "una mente de grupo colectiva", tanto en sus aspectos conscientes como subconscientes, que está formada por el pensamiento y el sentimiento unidos de diversas gentes de un mismo parecer.

     Desde el punto de vista interior, podemos verlo como un compuesto en forma de pensamiento, cargado con energía emocional. Esta energía es despertada a partir de todos aquellos que están unidos con aquella forma de pensamiento y, si hay algunos en el grupo que conocen algo del mecanismo psíquico implicado, puede ser dirigida sobre cualquier objetivo elegido.

     (Él dijo: "puede ser dirigida sobre cualquier objetivo elegido”...)

     Es obvio que tal energía puede ser usada con propósitos buenos o malos, siendo la intención de aquellos que manipulan dicha energía dentro de la forma de pensamiento colectiva lo que determina la manera en que es dirigida.

     Por regla general, la forma de pensamiento es construída alrededor de alguna persona o grupo de personas, y cuando el número de los admitidos se incrementa, entonces el poder y el rango del egregor aumenta, y una peculiar acción recíproca tiene lugar. Cada miembro del grupo vierte energía en la colectiva forma de pensamiento, pero igualmente cada miembro recibe la influencia del grupo como conjunto. Esta acción inversa arroja luz sobre ciertos problemas.

     Es cada vez más evidente para aquellos que están fuera del grupo que cualquier miembro de éste está siendo influído en algún grado por la presión del pensamiento colectivo de todos los que están vinculados a él, y a menos que se tenga cuidado, el poder del pensamiento independiente puede ser reducido. Para muchas personas esto es algo que realmente buscan. Ellos pueden sentirse inadecuados en el mundo del día a día y sentir que estando unidos de esta manera están protegidos contra lo que ven como tendencias agresivas de otra gente. En otras palabras, ellos pueden sentirse inadecuados para tratar con nuevas ideas y situaciones y sentir que la mente de Grupo hará su pensamiento por ellos, y así no estarán en peligro de pensar incorrectamente.

     La palabra "egrégor" también apareció en The Magical Philosophy, de M. Denning y O. Phillips, Llewellyn Publications, 1978, Vol. IV, pp. 92-3, 95: "Ese profundo nivel de egregores raciales y arquetípicos... es denominado el Inconsciente Colectivo" (p.92). Eliphas Lévi, The Great Secret, Thorson Publishers Ltd., 1975. capítulo 10, "El Magnetismo del Mal" (pp. 127-136) tiene una serie multitudinaria de egrégores:

     Lévi se refiere a los poderes de la Naturaleza y del cosmos como egrégores. "Estas fuerzas colosales a veces han tomado una forma y han aparecido bajo el aspecto de gigantes: éstos son los egrégores [los Vigilantes] del Libro de Enoc" (p. 127).

     Lévi posteriormente afirma, hablando de los planetas: "... gobernados por aquellos genios, que fueron llamados los vigilantes celestiales, o egrégores, por los antiguos" (p. 129).

     Un egregor es una entidad mágica que funciona con su propia voluntad, explícitamente una creación humana más bien que un arquetipo inherente o representación psíquica. Se le ha dado vida por la intención de su creador y está inicialmente diseñado para cumplir un cierto objetivo. Éste es típicamente el papel de un criado, como un sirviente para su amo. Pero si el sirviente obtiene suficiente poder, puede convertirse en un egrégor, independiente de la voluntad de su creador. Asume una vida propia.

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     La sátira y la apropiación cultural son indicadores de que un meme [virus mental] ha crecido más allá de la escala de su intención original. A medida que se va transmitiendo a través de más y más cabezas, su identidad se expande posteriormente en la mente global. Cuando el egrégor cede más de su identidad a la cultura de masas, crece más allá del control de sus sirvientes. Ellos deben simplemente responder y adaptarse al clima del consumidor. Hay un sutil circuito de retroalimentación aquí. El egrégor influye en la cultura, la que a su vez pone mayores demandas en el egrégor y su producto.

     La asociación de una marca con géneros, estilos de vida e identidad cultural, agrega sentido y profundidad a la crueldad inherente del egrégor corporativo. Su poder crece por cuanto ocupa más ancho de banda en el memespacio, y porque se viste a sí mismo con conglomerados emocionales, que se alimentan de sueños y deseos. Cuando la cultura pop evoluciona, así también las máscaras del egrégor, reclutando a celebridades y tendencias populares para vender su producto. Incluso después de la inevitable desaparición de su fundación material, el egrégor subsiste como una reliquia de la antigüedad, un recuerdo de la cultura pop.


     «Los egrégores que son creados inconscientemente y en arrebatos de pasión, viven sólo para destruír, dando a luz a instintos de poder y dominación dentro de sus miembros. Ellos son la verdadera causa de la guerra y de los conflictos que oponen a cada uno contra todos los demás... Tan pronto como un egrégor hace que la sangre fluya en cualquier manera, mancha su luz interior con un poder instintivo y se convierte en una fuerza negativa de dominación» (Olivier Manitara, en "The Egregor of the Dove and the Triumph of Free Peace").


     «¡Adoradme!», grita el egrégor. «Soy el hijo de Dios; usted es solamente una criatura sin valor y pecadora, condenada desde su nacimiento y destinada al infierno si no fuera por mi sacrificio; ¡y sin mí usted nunca alcanzaría el cielo!» (Marcelo Ramos Motta, en "Letter to a Brazilian Mason Unexpurgated").


     «Porque si uno clasifica a la Iglesia Mística, el Cuerpo de Cristo, a la francmasonería y al budismo como egrégores, es decir, como "seres artificiales generados por la devoción, el entusiasmo y el fanatismo", ¿por qué no considerar también a Dios como un egrégor?» (de Meditations on the Tarot).


     «Satán no es un desencarnado real, un ser sensible, sino que es más que un símbolo. Satán es, por lo menos, el más poderoso egrégor mágico de hoy» (Diane Vera, en "Intro to Satanism").


     «Un meta-ser se especializa o adapta los constructos genéricos y las estructuras de datos de las inteligencias generales y específicas para su medioambiente. Es decir, define una cosmovisión compartida; nombra las emociones y las respuestas; proporciona modelos por los cuales sus participantes individuales pueden entenderse a sí mismos y a su mundo. Haciendo aquello, el meta-ser realiza una función demasiado grande y compleja para ser hecha por un individuo en una encarnación sola. Sin embargo, la cosmovisión proporcionada por el meta-ser puede inhibir en exceso al individuo evolucionado» (Deb Bodeau, en "Metabeings and Individuals: Aids and Obstacles to Growth").


     Un egrégor es un meta-ser desencarnado. Trate de decirle a un iraquí muerto que aquél no es real.

     «Un egrégor tiene la característica de tener una eficacia mayor que la mera suma de sus miembros individuales. Continuamente se relaciona con sus miembros, influyendo en ellos y siendo influído por ellos. La interacción trabaja positivamente estimulando y asistiendo a sus miembros, pero sólo mientras ellos se comportan y actúan de acuerdo con su objetivo original. Estimulará tanto individual como colectivamente todas aquellas facultades en el grupo que permitirán la realización de los objetivos de su programa original. Si este proceso continúa durante mucho tiempo el egrégor tomará una especie de vida propia, y puede llegar a hacerse tan fuerte que incluso si todos sus miembros muriesen, seguiría existiendo en las dimensiones internas y puede ser contactado aún siglos después por un grupo de gente dispuesta a vivir las vidas de los fundadores originales, particularmente si ellos desean proporcionar la inyección inicial de energía para tenerlo vivo otra vez» (Gaetan Delaforge).


     «Evocando fraudulentos antepasados, desde Moisés y Salomón hasta el doctor Fausto y Saint Germain, el mago no sólo inventa de nuevo su propia historia, sino que también reúne el egrégor de estas "entidades" (junto con todos sus poderes e inhibiciones, por supuesto), o, para ponerlo en la terminología del señor [Rupert] Sheldrake, sus campos mórficos» (en "Notes on the role of the historical Egregore in modern Magic").


     «El egrégor es un espíritu de grupo que sirve para recordarle al iniciado sus objetivos. Informa y guía al individuo y protege la cadena viviente de la hermandad. La cadena viva de la hermandad es examinada cuando un Setiano realiza un rito de su propia creación, enfocado a proteger y realzar el Templo de Set. El egrégor protege a la hermandad permitiéndoles saber que sus enemigos están allí. Una representación simbólica del egrégor es usada para mantener un nexo con el Príncipe de la Oscuridad» (sir Ormsond IV, en "Saturnian Principles").


     El Egrégor es Rothschild, quien creó un pueblo cuyas conciencias no reconocieron el verdadero propósito de nuestro ser aquí, que es alimentar al todo, y no controlarlo y matarlo. Durante más de 200 años, Rothschild ha sido el rey del Sanedrín, el consejo de rabinos que dirige la revolución, y desde esta posición ha recolectado prácticamente toda la riqueza del mundo bajo la oscura majestad de su red mundial. Esto penetra más profundo en usted que lo que usted actualmente entiende, para decirlo suavemente.

     El Egrégor es el colectivo y ritualizado temor a la muerte que psicológicamente nos impone la aceptación de aseveraciones probablemente demenciales como una valla desesperada contra la perspectiva de la oscuridad eterna después de la muerte. Ese pensamiento de la oscuridad siempre ha sido simplemente demasiado para llevarlo, pero realmente revela el vacío de la evolución entera de las máquinas de fe del establishment.

     Los romanos adoraban a la Fortuna, y el capitalismo evolucionó a partir de aquello, antes de que el principio de la justa fijación de precios entre los trabajadores fuera deliberadamente estrangulada por los intermediarios, que recaban sus ganancias principales de la actividad criminal que siempre está escondida detrás de leyes que ellos han creado. La fortuna nos falló, porque últimamente no tenía ningún objetivo aparte de estafar a otra gente.

     Esto es lo que desesperadamente tenemos que entender ahora mismo.

     La sombra del egrégor limita nuestras percepciones y envenena nuestro conocimiento.–

John L. Lash - El Fraude Extraterrestre


     Nuevamente ponemos en castellano otro escrito, esta vez no fechado, del profesor John Lash (desde su sitio www.metahistory.org), donde nos sigue brindando la flor de su saber en cuanto al tema de las enseñanzas de los llamados "gnósticos" y el valor que ellas tendrían para algunos en el tiempo presente. Hay que reconocer que el señor Lash hace un esfuerzo muy encomiable por contextualizar la cosmovisión de los antiguos iniciados, tan enconadamente combatidos desde la Antigüedad. Como esperamos que con otros textos del profesor Lash se vea mejor, él está empeñado en una denuncia de gran alcance con respecto a las religiones patriarcales abrahámicas que tienen en común un prospecto de dominación mediante el salvajismo, soslayando groseramente cualquier otra sabiduría, cuyo rescate ha sido la labor de este lúcido académico estadounidense.



El Fraude Extraterrestre
Conociendo Quiénes Son los Dioses,
y Quiénes No lo Son
por John L. Lash




     En una reciente entrevista radial con George Noory, un oyente llamó e hizo una pregunta crucial que no contesté adecuadamente, debido a la naturaleza rápida e improvisada del formato radial en directo. A veces, para responder a una pregunta acerca de la compleja materia de la mitología, es necesario enmarcar la respuesta cuidadosamente, pero las entrevistas radiales no conceden el tiempo para ello. En el siguiente artículo haré otro intento.


¿Quiénes Son los Dioses?

     El oyente me preguntó si la identificación de los sumerios Annunaki y los Arcontes de los gnósticos con los modernos extraterrestres podría ser aplicada a otros dioses en culturas diferentes, como los mitos griegos y nórdicos. Es una gran pregunta, y absolutamente esencial para una orientación clara y sobria en torno a la cuestión desconcertante de las entidades alienígenas, los visitantes, los astronautas antiguos, los "dioses en platillos voladores", etcétera.

     Uso tres clasificaciones simples para los varios dioses descritos en la mitología y los antiguos textos (las tablillas cuneiformes sumerias, la Biblia, los rollos del Mar Muerto, los códices de Nag Hammadi, etc.), y las entidades reportadas en encuentros con ETs y en avistamientos de OVNIs. La primera clasificación es puramente psicológica. Algunos "dioses" no son entidades autónomas, independientes de nosotros, sino proyecciones de procesos naturales e intra-psíquicos. Llamo a tales "dioses" psico-deidades, porque ellos se manifiestan a través de nuestras psiques. Incluso si ellos representan fuerzas que actúan en la Naturaleza, lo que ocurra en el mundo natural también afecta a la psique humana, y la impregna, de modo que los "dioses de la Naturaleza" son también intra-psíquicos.

     Por ejemplo, en el mito nórdico, Wotan u Odín es una deidad chamánica, o un chamán deificado, que representa el poder de la videncia elevada y el don de la adivinación. Éstas son capacidades que vienen a ser encarnadas, o personificadas, si usted prefiere, en la figura de Odín. Las capacidades que Odin posee son paranormales, y por ende "divinas", tanto en el sentido de estar más allá de la norma humana, como en el sentido de parecerse a facultades que podemos imaginar que los seres sobrehumanos tienen. Pero ellas son capacidades intra-psíquicas, totalmente dentro de nuestro ámbito de evolución.

     O considere al dios de la Naturaleza, Osiris, que era central en la religión egipcia. Él representaba los procesos de muerte y regeneración en la Naturaleza, a nivel celular (de aquí un "dios del grano"), equiparados por otros procesos en la psique humana. Como un "dios de la muerte y resurrección", Osiris no está totalmente más allá de la realidad humana. Los psico-dioses son interactivos dentro del ámbito de nuestra experiencia mental y sensorial. Ellos son, en cierto modo, extensiones y reflejos de nosotros y de otras criaturas sensibles.

     La mitología nórdica describe el conflicto celestial entre dos generaciones de "dioses", los Vanir y los Aesir. Los Aesir representan una clase de "dioses" de una estatura sobrehumana, cósmica. Ellos no son psico-deidades, sino cosmo-deidades, poderes divinos que impregnan el cosmos en general. Ellos producen y sustentan los mundos manifiestos, sin manifestarse ellos mismos. Por supuesto, ellos también pueden alcanzar la psique humana, y entrar en nuestra conciencia. ¡Ellos pueden ir dondequiera que deseen!. Los gnósticos enseñaban que los dioses cósmicos auténticos, las divinidades plerómicas o Eones, no nos invaden ni nos agobian. Ellos tienen magníficas limitaciones. Ellos no asumen la forma humana. Ellos no son de este mundo, pero tampoco son completamente inaccesibles para este mundo.

     Las cosmo-deidades son las fuerzas fundacionales y formadoras de los mundos manifiestos, mientras que las psico-deidades representan nuestras capacidades para experimentar todo lo que es manifestado. En el lenguaje gnóstico, las cosmo-deidades son los Eones, los dioses plerómicos o Generadores, como me gusta llamarlos. Pleroma significa "abundancia, plenitud". En términos astronómicos, el pleroma de los Eones es el núcleo galáctico, o centro. Los episodios inaugurales del Mito de Gaia (Gaia Mythos) representan un intento de describir la naturaleza y la actividad de los Eones. (Uso un poema en prosa para este propósito, con todo lo imperfecto que pueda ser, porque una descripción literal sería inapropiada).

     Entre estas dos clases de "dioses" hay un tercer grupo, una clase ambigua de entidades que son en parte psíquicas y en parte cósmicas. Ellas son llamadas los engañadores (tricksters) en los estudios antropológicos y en mitología comparada. El saber indígena de las Américas está lleno de engañadores que interactúan con los pueblos nativos, por lo general de una manera traviesa. Hay una amplia gama de entidades engañadoras que no hacen daño y no abrigan ninguna intención de engañar. Su engaño es pura diversión, o puede ser a menudo una manera de instruír a los humanos en la supervivencia, la adaptación, e incluso en el auto-conocimiento. Muchos engañadores toman la forma de animales tales como el conejo, el zorro, el cuervo, el coyote, etcétera. Estas entidades cambiadoras de forma pertenecen al hábitat planetario tanto como nosotros. Ellos son poderes psíquicos y animistas de este mundo, cercanos a los "poderes animales" reconocidos por todos los pueblos indígenas como aliados de la especie humana. Las hadas y los "pequeños seres" del folklore celta pertenecen a esta clase.

     La sabiduría indígena enseña que no podemos saber cabalmente lo que significa ser un humano a menos que tengamos la humildad para aprender de seres no-humanos. Las entidades engañadoras también incluyen a los espíritus de varias especies de plantas psicoactivas, hongos y setas. Los niños u honguitos, los "pequeños" de Maria Sabinas, por ejemplo. O los trolls vistos en experiencias con DMT (Dimetiltriptamina), relatadas por Terence McKenna y otros.

     Hay, sin embargo, una variedad particular de entidades del tipo trickster que se comporta de una manera diferente. Deliberadamente se presenta a sí misma como un cosmo-dios, poseedora de un status divino. Esta entidad nos engaña simulando ser otra que la que es. La mayoría de los engañadores no actúa de esta manera, como puede verse al estudiar el saber indígena. Ellos pueden ser cambiadores de forma, ellos pueden urdir grandes cuentos y realizar toda clase de astutas ilusiones, pero no simulan ser dioses cósmicos. Aquellos que se presentan a sí mismos como cosmo-dioses, como nuestros creadores, etcétera, pueden ser llamados "dioses engañadores". ¡Pero éste es un término engañoso!. Podemos llamarlos dioses-engañadores, no porque ellos sean verdaderos dioses, sino porque ellos pueden ser confundidos con los verdaderos dioses.

     Estos engañadores no pueden ser comparados con el tipo animista del trickster, ni son ellos psico-dioses. Ellos pueden ser identificados por su tácticas engañosas, por su tentativa para ser tomados por dioses cósmicos genuinos. En resumen, ellos son simuladores, impostores, que procuran imitar a los cosmo-dioses. Propongo que ellos sean llamados pseudo-dioses. Tales son los Arcontes descritos en las escrituras gnósticas.


El Demiurgo y Sophia

     La deidad impostora extrema es Yahvé, el dios-padre de la Biblia. Esta entidad es el señor de los Arcontes, o el Arconte principal (protarchon). Yahvé es un dios-engañador que simula ser un Eón, un Generador. Cuando los gnósticos explicaban esta diferencia, ellos fueron violentamente resistidos y, en algunos casos, asesinados por los devotos de este pseudo-dios. Mucha violencia se ha aplicado en este planeta para proteger al bíblico pseudo-dios de ser denunciado como tal. En efecto, la agenda de Yahvé anima y respalda esta violencia, como cualquier persona sana puede verlo al leer unas pocas páginas del Antiguo Testamento. El pseudo-dios tiene que proteger su identidad y mantener su engaño. Para hacer aquello, persuade a sus devotos humanos a luchar en su nombre. Este particular dios-engañador es muy celoso y malévolo. Esto explica por qué las tres religiones dominantes, cuyos seguidores toman al pseudo-dios por el creador supremo, están conformadas por una agenda de violencia, agresión y dominación. Vivimos en un planeta donde millones de habitantes están atrapados en el engañoso hechizo de un pseudo-dios. Ésta fue la advertencia gnóstica a la Humanidad.

     Algunos escritores sobre Ovnilogía bíblica —ver las Nueve Teorías del Contacto Extraterrestre, de las que hablé en la entrevista con Noory— han señalado que Yahvé actúa como un psicótico asesino. Christian O'Brien (El Genio de unos Pocos) es particularmente astuto en su perfil psicológico del dios-padre bíblico, y A. D. Horn (Los Orígenes Extraterrestres de la Humanidad) afirma rotundamente que "Yahvé es un lagartoide", es decir, un reptiliano predador. Horn no cita fuentes gnósticas, pero esto es exactamente lo que usted encontrará en los códices de Nag Hammadi (NHC). El Apocryphon de Juan (NHC II, 1) y otros textos cosmológicos usan el término "drakónico" para Yahvé, o el Demiurgo, como también es llamado este pseudo-dios. El nombre dado a esta entidad en los Misterios era Yaldabaoth. Una traducción aproximada de este nombre sería "el criador de la colmena, o de la horda".

     Ahora, hay que hacer una importante distinción: no puedo decir si hay malévolos dioses-engañadores en todas partes del cosmos, que se manifiestan en varios mundos. Las enseñanzas gnósticas que han sobrevivido no cubren este rango de fenómenos. La cosmología gnóstica es específica de las condiciones de nuestro Sistema Solar y de la vida en la Tierra. Los videntes de los antiguos Misterios paganos observaron que las entidades arcónticas están presentes en el Sistema Solar, pero ellas no son originarias de la Tierra como nosotros. Ellas son literalmente una especie extraterrestre y no-terráquea. Como tales, sólo son capaces de revolotear en la atmósfera de la Tierra de manera errática, haciendo breves incursiones, y luego volviendo a revolotear otra vez. Para que ellos pudieran permanecer en la tierra, tendrían que ser establecidas condiciones especiales, como cuando los humanos establecen un puesto de avanzada en la Luna, o en las profundidades del océano. Los engañadores Arcontes no pueden vivir en la biósfera, tal como nosotros no podemos vivir en los otros planetas del Sistema Solar como Marte, Júpiter y Neptuno.

     Los gnósticos enseñaban que la Tierra no pertenece al Sistema Solar, sino que simplemente está atrapada en él. Como la teoría Gaia de Lovelock y Margulis afirma, la Tierra se diferencia del resto de los planetas por el extraño equilibrio de su atmósfera, proveyendo no sólo un espacio para que formas de vida lo habiten, sino también un medio interactivo en el cual la vida puede evolucionar, adaptarse e innovar. Tal es el milagro de la vida en la Tierra, incluyendo a la especie humana como parte de un experimento abierto supervisado por los dioses cósmicos, los Eones.

     La Tierra es un caso especial (como la teoría Gaia afirma), porque es la encarnación de un cosmo-dios, el Eón Sophia, cuyo nombre significa "Sabiduría". En este planeta vemos a la sabiduría encarnada, viviente, desarrollándose, sensitiva, y somos parte de ella. Sophia es uno de los cosmo-dioses de la galaxia que habitamos. Ella surgió del centro de la galaxia, el pleroma, para llegar a sumergirse en un cuerpo planetario. Esta situación es única en nuestro mundo. Mitológicamente, esto es llamado la Caída de Sophia. Para nosotros, Sophia es el Eón o cosmo-dios que está directa y sensorialmente presente. Vivimos en su piel. Nuestra madre cósmica es el Eón Sophia, que ahora llamamos Gaia.

     Pero Sophia es también la madre de los Arcontes, los engañadores pseudo-dioses que quieren que nosotros los tomemos por Eones. La mitología gnóstica (extensamente descrita en este sitio y en mi próximo libro, títulado Not in His Image [No a Su Imagen]) enseñaba que antes de que Sophia se metamorfoseara en la Tierra, ella produjo una especie de salpicadura en los reinos de la materia elemental (espuma cuántica), resultando una extraña especie hecha de elementos inorgánicos (basados en el silicio): los Arcontes. Estas entidades se pusieron a formar un mundo para ellas, el sistema planetario exclusivo de la Tierra, que es el cuerpo de Sophia, y que fue formado algo más tarde. Los Arcontes son llamados así a partir del griego archai = "previo, anterior", porque ellos y su mundo fueron formados antes de que Sophia se transformara en la Tierra.

     Todo esto es un cuadro muy grande, por supuesto. No espero que nadie lo digiera en un solo trozo. Pero es notable que los videntes de los Misterios antiguos fueran capaces de establecer esta hipótesis. Tómela o déjela, créala o no. Personalmente, creo que este marco hipotético es digno de confianza y puede ser probado frente a las evidencias. Explica el origen de los extraterrestres arcónticos, tanto los del tipo reptiliano como los embrionarios o neonatos (los Grises cabezones de ojos saltones), como ninguna otra teoría puede hacerlo. El valor de la hipótesis gnóstica del Demiurgo y su horda es que nos da un marco para discernir varios tipos de entidades no-humanas, y detectar un tipo predador de dios-engañador. No insistiré en que éstos sean los únicos ETs predadores en nuestra galaxia —sé que hay narraciones de muchos tipos—, pero el hecho brutal es que ya un solo tipo es suficiente para poner en peligro nuestra evolución. Siguiendo las enseñanzas gnósticas, creo que los Arcontes son la amenaza más inmediata e íntima para la Humanidad.


La Locura de Dios

     Ahora, sólo unas pocas palabras más sobre la cosmología gnóstica, y luego volveré a la pregunta que me llevó a escribir este breve ensayo.

     A menudo digo que los videntes gnósticos de los Misterios eran expertos en habilidades paranormales, tales como la ensoñación lúcida, la visión remota, la clariaudiencia y la clarividencia. Si esto es correcto, ellos habrían sido capaces de observar a los pseudo-dioses Arcontes y discernir su modus operandi. En efecto, casi un quinto de los códices de Nag Hammadi tiene que ver con los orígenes, motivos, tácticas y acciones de los Arcontes. Lo que aquellos videntes fueron capaces de determinar acerca de los predadores dioses-engañadores puede ser crucial para la supervivencia humana. Quiero enfatizar un aspecto de su diagnóstico acerca de la intrusión alienígena: Yaldabaoth no sólo finge ser el supremo dios creador, sino que él cree falsamente que lo es. ¡El jefe Arconte sufre de un complejo de Dios!. Él no sólo está tratando de engañarnos, sino que él está engañado. El pseudo-dios es delirante, y su delirio infecta a todos aquellos que lo siguen. Tal es el estremecedor mensaje de los antiguos Misterios.

     La aseveración gnóstica de la locura de Dios debe ser uno de los conceptos más sorprendentes en la experiencia humana. Pero no está aislado, ni es completamente sui generis. En La Locura del Ego presento un paralelo budista con el Demiurgo de los gnósticos. Analice aquella hipótesis y vea si no es un equivalente exacto del mito gnóstico del Demiurgo. Ambas narrativas declaran que el pseudo-dios se considera a sí mismo como el creador del universo entero. Esto, por supuesto, es exactamente lo que Yahvé también hace. Los creyentes de las religiones dominantes que consideran a esta entidad ilusoria como su Ser Supremo son ellos mismos delirantes. En su fe ciega, millones de personas están atrapados en la red de la locura de un dios impostor e involucrados en la violencia y la agresión de los Arcontes.

     El Demiurgo es una deidad impostora que trabaja contra la Humanidad. Yaldabaoth está entre la Humanidad y los Eones del centro galáctico, pretendiendo ser uno de ellos. La horda de los Arcontes, que funciona con una mentalidad de colmena, trata de entrometerse entre la Humanidad y el Eón Sophia, encarnado en la Tierra. Así ellos trabajan contra nuestra sabiduría innata, tan estrechamente relacionada con la inteligencia de Gaia, en un vano intento de desviarnos de aquella conexión. Éste es el diagnóstico de los videntes de los Misterios.


Doble Engaño

     Finalmente, para concluír, me gustaría volver a la llamada en directo hecha durante la entrevista con Geroge Noory. ¿Es posible —preguntó él— discernir a los Arcontes-Extraterrestres en otros mitos alrededor del mundo?. Está claro que los sumerios Annunaki y los Arcontes de los gnósticos son idénticos a los modernos extraterrestres, pero de ningún modo resulta fácil revisar el abultado material de mitos y folklore y desmalezar cada referencia a las pseudo-deidades. No he hecho aquello, ni completa ni exhaustivamente, pero he hecho varias tentativas para ello. Me gustaría dar cuenta de mis investigaciones en otro artículo en este sitio.

     Mientras tanto, hay otro factor crucial más en el diagnóstico. Concierne al doble engaño del fenómeno de los Extraterrestres: el fenómeno mismo nos engaña para ver cómo funciona. Desde que he introducido la teoría Arconte-Extraterrestre en este sitio, ha sido aún más emocionante hablar acerca de cómo los dioses descritos en los mitos antiguos fueron realmente extraterrestres o "antiguos astronautas". Estoy seguro de que considerar como factores a los Arcontes en esta discusión puede ser muy instructivo. Al mismo tiempo, la introducción de la contra-Inteligencia gnóstica en la intrusión alienígena lleva la discusión a un nivel distinto. Ahora tenemos que hacernos más sofisticados en nuestra comprensión del factor alienígena.

     Cuando hoy consideramos a los dioses descritos en tiempos antiguos como extraterrestres arcónticos, tendemos a pensar que hemos finalmente comprendido quiénes son los dioses. Esto no es correcto: en realidad, hemos llegado a ver quiénes los dioses NO son. Haciendo la identificación Annunaki = Extraterrestres, por ejemplo, obtenemos una visión de las entidades que simulan ser dioses. En el registro cuneiforme sumerio, que son transcripciones de materiales canalizados, los Annunaki afirman ser nuestros creadores. Pero el hecho de que algo fuera escrito en tabletas de arcilla hace 2.800 años ¿significa que es verdadero?. Por supuesto que no. El registro cuneiforme sumerio presenta la afirmación de que los Annunaki son los dioses creadores superiores, no la prueba de que ellos lo sean.

     Las tablillas cuneiformes no constituyen una evidencia de hechos; ellas son pruebas de una historia presentada como un hecho.

     Aquí estamos próximos a ver el doble engaño. Habiendo determinado que los antiguos dioses eran realmente extraterrestres (ETs), dejamos de preguntar: ¿Y qué hay acerca de los dioses que no son Extraterrestres?. La naturaleza de la farsa ET es, primero, que nos engaña acerca de los dioses, y luego, cuando captamos el engaño, nos aparta de mirar más allá hacia los verdaderos dioses, las divinidades del cosmos viviente. Habiendo hecho la conexión ET-dios, debemos avanzar otro paso hacia un conocimiento más sofisticado. Lo sano, entonces, sería preguntar: Si los Arcontes-ETs fueron incorrectamente considerados como dioses, ¿quiénes son los dioses genuinos?. Sería un grueso error asumir que hemos comprendido la naturaleza de los dioses simplemente estableciendo un vínculo entre los ETs y la mitología antigua.

    Debido al doble engaño del fenómeno ET, tendemos a asumir que los "antiguos astronautas", que simularon ser dioses y fueron tomados como tales, deben ser los únicos dioses.

    Con el diagnóstico de los Arcontes, estamos sólo a punto de descubrir a los verdaderos Dioses. Éste es un cambio trascendental.

     Según los gnósticos, los "verdaderos dioses" son los Eones del Pleroma. Y uno de éstos es Sophia, la diosa de la sabiduría, que se metamorfoseó en el planeta Tierra. Hoy la llamamos Gaia. Ella es la base de la vida y la conciencia para la especie humana y toda la vida sensitiva, incluída la vida molecular. Tal es la antigua enseñanza pagana preservada por los guardianes de los Misterios. Hoy estamos en el umbral de resucitar y volver a vivir aquella enseñanza.

     El truco consiste en dejar atrás a los engañadores extraterrestres a cambio de la verdadera magia de la vida en esta Tierra.–